¿Alguna vez te has parado a pensar por qué la pasas tan mal cuando te toman fotos?
En este post te cuento cuál es el abordaje de la Fotografía Vivencial que hace que tomarte fotografías sea una experiencia amable. Si lo pasas mal cuando te toman fotografías, este post es para ti.
¿Qué es la Fotografía Vivencial? ¿Cómo la aplico?
Según la RAE, vivencial es un adjetivo perteneciente o relativo a la vivencia. Esa es la base de la Fotografía Vivencial: la vivencia de la persona que se fotografía.
Estamos acostumbrados a que, cuando nos toman fotos, el objetivo sea obtener buenas imágenes que cuenten y den fe del “buen momento, lugar o compañía” que estamos disfrutando. Solemos obviar que, quizás, para esas fotografías llevamos unas cuantas tomas hasta que obtenemos la fotografía perfecta. Aunque para alcanzar esta perfección hayamos sacrificado pasar un momento agradable y distendido. Si estamos acompañados, incluso perdemos la noción de estar “acompañados” por una persona especial en pos de la foto que vamos a tomarnos.
El enfoque de la Fotografía Vivencial es que ser fotografiados sea una vivencia agradable y respetuosa con la persona y lo que siente.
¿Por qué nos sentimos mal cuando nos toman fotos?
Para muchos, tomarse una fotografía puede ser incluso traumático porque les remite a experiencias antiguas y desagradables, en donde se les obligó a salir en fotografías (generalmente familiares) con una sonrisa inmensa.
La fotografía es emoción. Si de pequeños nos obligaban a tomarnos una fotografía y salir contentos cuando estábamos enfadados, si nos interrumpían sin reparo mientras estábamos jugando porque “había que tomarse una fotografía” y, si le sumamos que, para muchos, además, había que tomarse la fotografía con personas no deseadas o dañinas (no quiero entrar en detalles aquí), es muy válido que, ante estos recuerdos, ponerse delante de una cámara sea una experiencia, cuanto menos, desagradable y emocionalmente dura.
Otra variante es que la persona no esté pasando por un buen momento personal por miles de situaciones, y tomarse una foto no sea para nada algo sencillo.
Creemos que no “pasa nada”, que es solo una foto, pero no es así. No sabemos todo lo que puede haber detrás de un “no quiero fotos, no me gusta, no tengo ganas”.
Fotografía Vivencial es validar lo que la persona siente y darle espacio para que la experiencia sea una vivencia amable.
Fotografiar vivencialmente
Fotografiar vivencialmente es priorizar a la persona y sus emociones, es fotografiarla desde el respeto. Por eso me gusta decir que la Fotografía Vivencial es humanista, y la aplico a todas las situaciones que fotografío: desde bodas, books para emprendedores, fotos de familia, fotos de eventos, de partos, y, sobre todo, reportajes con fines terapéuticos (como es la sesión de fotos Alíviate) en los cuales las fotografías son material de exploración emocional.
Fotografiar vivencialmente es una manera de estar y conectar con las personas, los momentos y los lugares que fotografío. Me parecía importante escribir este post sobre Fotografía Vivencial. Confío en que, si has leído hasta aquí, tengas una nueva visión de lo que supone, en realidad, la fotografía y todo lo que la envuelve.