Lo que siento, importa. No solo como un eslogan sino más bien como una actitud que me hace bien recordar y cultivar. 

Lo que siento importa me digo cada vez que pienso, bah es igual, que más da esto o lo otro. Es en ese micro pensamiento que lo que siento lo censuro, lo elimino, lo olvido y sigo sin más. 

Sin embargo nada se pierde en el campo energético de la vida, lo que sientes y no atiendes queda cómo una especie de zombie que deambula buscando donde asentarse y se enquista y me cambia. 

Lo que siento importa y por eso lo fotografío, lo pinto, lo escribo, lo bailo, lo comparto, lo canto, hasta que hace su proceso y entiendo para qué puedo usar eso que siento, o para quien, o simplemente necesitaba un espacio, y se va. 

Fotografía del reportaje Alíviate, que va de fotografiar lo que sentimos. =)